Esta enfermedad se caracteriza por el dolo en la parte baja de la espalda
que se propaga por lo general hacia un miembro y más raramente hacia
ambos. Es decir, el dolor puede llegar a la nalga, muslo, rodilla, pantorrilla,
tobillo, pie. Muchas veces también la persona siente lo que en medicina
se conoce como sensaciones parestéticas: "cosquilleos",
"hormigueos", "quemazón" o "pinchacitos"
en los lugares anteriormente referidos.
La ciática puede llegar a ser muy dolorosa y es consecuencia de la
irritación o inflación del nervio ciático, el más
grande de todo el organismo. Seguramente la mayoría de los uruguayos
ha escuchado la palabra ciática, por haberla padecido en carne propia,
por referencia o por haber visto sufrir a un familiar. Pero cierto es que
la mayoría desconoce en absoluto de que se trata en realidad.
Dicho término deriva del nervio llamado ciático, grueso cordón
nervioso (formado por varias raíces) qe nace en la parte inferior
de la médula espinal, en la zona de la columna lumbar (parte baja
de la espalda), atraviesa la pelvis, se interna en la masa muscular que
constituye la nalga y recorre por el espesor de los músculos correspondientes,
a parte posterior del muslo y la pierna, terminando en el pie. Durante este
largo recorrido el nervio emite numerosas ramificaciones que van a intervar
los distintos músculos de las regiones que atraviesa. Cuando este
nervio es irritado, se inflama y duele, y de esa forma se instala la ciática,
enfermedad caracterizada por el síntoma dominante del dolor.
:: Causas y clases de ciática
Hay dos clases de ciática: radicular y referida. La ciática
radicular, o "ciática verdadera", es la provocada por lesiones
de las raíces que forman el nervio ciático; es pues una afección
neurológica. La ciática referida, o "ciática común",
se produce por lesiones de las estructuras esqueléticas que están
intervadas por las raíces que forman el ciático. En este tipo
de ciática no hay lesión nerviosa alguna. Por tanto, nunca
se encontrarán deficits neurológicos. Incluso este tipo de
ciática puede llevar a confusión al médico tratante
si no la conoce, porque en la revisación del paciente no es fácil
encontrar signos del problema, y los exámenes radiológicos,
incluso tomografía computarizada, no revelan datos significativos,
con lo que puede dar la impresión de que el paciente exagera o "invente"
una lesión, cuando la realidad indica que pueden llegar a ser efectivamente
muy dolorosos. Una causa frecuente de ciática radicular está
representado por la protrusión y hernia (salida de sitio normal)
del disco intervertebral (estructura elástica, con función
amortiguadora situada entre las vértebras). La ciática es
bastante frecuente en los adultos, pero también en jóvenes
deportistas y en aquellas personas que por su trabajo tienen que levantar
o transportar grandes pesos. Otras causas de ciática son: artrosis
de columna lumbar, embarazo y a veces inyecciones intramusculares practicadas
con técnica incorrecta que puede lesionar el nervio.
:: Tratamiento
La conducta ante una ciática se reduce a dos indicaciones. La primera
y más urgente es calmar el dolor, la segunda es instituir el tratamiento
general tendiente a combatir la causa y evitar su repetición. Algunas
veces el reposo absoluto, la utilización de anti-inflamatorios (oral
o intramuscular) y la fisioterapia mejoran en cuadro. Pero en otras, ello
no alcanza. Clásicamente se irá a la intervención quirúrgica
cuando se admite que el dolor es intenso, el cuadro no ha sido cedido durante
un lapso prudente y ha sido confirmada paraclínicamente la hernia.
Personalmente, en estos casos complicados de ciática y en otros no
complicados con hernia de disco, pero igualmente dolorosos, que no han cedido
con las medidas clásicas, realizo un tratamiento combinado de laserterapia
y recuperador electrónico obteniendo resultados que en muchas oportunidades
se pueden catalogar de espectaculares, con mejorías y curación
de estos problemas, no siendo necesario ningún otro tipo de tratamiento
ni intervención quirúrgica.
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